Síntomas y signos

El síntoma clave es la fatigabilidad muscular, que se define como claudicación objetiva del músculo cuando se le pide repetir un esfuerzo. La clínica empeora a lo largo del día, con el ejercicio y el calor. Habitualmente existe mayor afectación de extremidades superiores, de predominio proximal.

En el curso de la enfermedad, alternan periodos asintomáticos o con afectación leve y otros con mayor sintomatología.

Frecuentemente existen desencadenantes del inicio de la enfermedad o agravamiento de la misma: infecciones, cirugía, traumatismos, embarazo, menstruación, fármacos hipopotasemia o estrés.

No es característica la afectación sensitiva aunque ocasionalmente aparece dolor de características tensionales. No existe afectación autonómica: las pupilas nunca se afectan (DD botulismo).

La mayoría de pacientes tienen afectada la musculatura ocular extrínseca, originándose ptosis palpebral y diplopia en grado variable, siempre sin afectación pupilar.

La afectación orofaringea condiciona disfagia, voz nasal, tos con aumento de secreciones y regurgitación nasal de líquidos.

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